La Iglesia Nueva Vida, una iglesia pentecostal de Minsk, fue desalojada de su edificio en febrero. Desde entonces celebra todas sus reuniones al aire libre, en el aparcamiento de la iglesia.

En julio, el pastor, Vyacheslav Goncharenko, fue convocado a una sesión de la Cámara Alta del Parlamento, donde se le advirtió que debía detener estas actividades «ilegales» o enfrentarse a cargos penales. La advertencia se repitió en dos cartas posteriores de las autoridades del distrito y de la ciudad.

En virtud de una nueva ley que entró en vigor en junio, los organizadores de concentraciones masivas necesitan el permiso de las autoridades locales antes de anunciar el evento. Participar u organizar eventos ilegales se castiga con hasta cuatro años de prisión.

El pastor Goncharenko no tiene previsto suspender las reuniones, aunque admite que es «arriesgado».

«Las autoridades pueden iniciar cargos penales, como nos dijeron en la reunión del Consejo de la República», dijo. «Esto es posible, dado que han llegado a echarnos del edificio sin compensación e imponiendo deudas». Desde su desalojo, a la iglesia no se le ha ofrecido un local alternativo adecuado ni ha recibido compensación alguna. Aunque se le han cobrado impuestos sobre el terreno y la propiedad.

«Pero seguimos orando, ya que todo puede cambiar. Lo sabemos por experiencia», dijo a Forum18.

La congregación se quedó sin saber los supuestos motivos del desalojo en febrero, pero sus miembros sospechan que podría estar relacionado con un vídeo que publicaron en noviembre en apoyo de las protestas antigubernamentales en las que se ha sumido el país desde las elecciones presidenciales de agosto del año pasado.

La iglesia ha estado en conflicto con las autoridades desde que comenzó a reunirse en un antiguo establo en 2002. Las autoridades se han negado a registrar la iglesia y a cambiar la designación del edificio como lugar de culto, y a lo largo de los años ha habido varios intentos de desalojo, informó Forum18.